Las autoridades migratorias de Estados Unidos realizaron cerca de 50,000 arrestos durante julio, marcando el nivel mensual más alto registrado durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, de acuerdo con nuevos datos sobre las operaciones de control migratorio en el país.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) efectuó 49,571 arrestos durante julio, una cifra que representa un incremento aproximado del 15% frente a junio y del 70% en comparación con febrero.
DATOS
Los datos reflejan una intensificación de la aplicación de las leyes migratorias, aunque las estrategias utilizadas por las autoridades han evolucionado. En lugar de depender exclusivamente de operativos de gran visibilidad en ciudades, ICE ha aumentado los arrestos derivados de controles de tránsito, operaciones dirigidas y la cooperación con agencias policiales estatales y locales.
Uno de los aspectos que destaca en las cifras es el perfil de las personas detenidas. Más de la mitad de los arrestados no tenían condenas ni cargos criminales pendientes, según un análisis de los datos reportado por The Associated Press.
ESTRATEGIA
La administración Trump ha sostenido que el fortalecimiento de la aplicación de las leyes migratorias forma parte de su estrategia para aumentar las detenciones y deportaciones de personas que se encuentran en el país sin autorización legal.
El incremento también ocurre mientras el gobierno federal amplía la cooperación entre ICE y agencias policiales locales y estatales. Estos acuerdos permiten que determinadas autoridades locales colaboren con funciones relacionadas con la aplicación de las leyes federales de inmigración.
Las cifras de julio muestran que la actividad de ICE continúa aumentando y que las acciones migratorias ya no se concentran únicamente en grandes operativos ampliamente difundidos, sino que abarcan diferentes mecanismos de identificación y detención en distintas partes del país.