CHARLOTTE, NC.— La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) ampliará en octubre su programa Gateside a los aeropuertos internacionales Charlotte Douglas (CLT) y Raleigh-Durham (RDU), permitiendo que determinadas personas ingresen a las áreas de embarque sin necesidad de tener un boleto de avión.
El programa estará disponible para miembros de TSA PreCheck que cuenten con un Número de Viajero Conocido, conocido como KTN. Los visitantes autorizados podrán acompañar a familiares o amigos hasta su puerta de salida, recibir pasajeros que lleguen al aeropuerto o encontrarse con viajeros durante una escala.
CÓMO TRABAJA
Para utilizar el beneficio, los interesados deberán presentar una solicitud en línea entre uno y tres días antes de la visita. La TSA evaluará cada petición y, en caso de aprobarla, emitirá un pase válido durante un día calendario.
Al llegar al aeropuerto, la persona deberá presentar una identificación aceptada y pasar por un punto de control de TSA PreCheck. Los visitantes estarán sujetos a los mismos procedimientos y restricciones de seguridad aplicables a los pasajeros, incluidas las normas sobre artículos prohibidos.
La participación será gratuita para quienes cumplan con los requisitos. Sin embargo, tener TSA PreCheck no garantiza automáticamente el acceso, ya que la autorización dependerá de la revisión de seguridad y de la capacidad operativa de cada aeropuerto.
PRIMEROS EN COSTA ESTE
Gateside ya funciona en 13 aeropuertos de Estados Unidos, entre ellos Los Ángeles, Dallas-Fort Worth, Las Vegas y Salt Lake City. Charlotte Douglas y Raleigh-Durham estarán entre los primeros aeropuertos de la costa este en incorporar esta iniciativa.
Durante décadas, los controles de seguridad marcaron el límite para familiares y amigos que acudían a despedir o recibir viajeros. La práctica de ingresar sin boleto a las zonas de embarque fue restringida ampliamente después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
La TSA indicó que el programa busca recuperar parte de esa experiencia mediante el acceso de viajeros previamente evaluados, sin eliminar los controles de seguridad establecidos en las terminales aéreas.