Mucho antes de pensar en ocupar un cargo público, Jessica María Moreno aprendió que las decisiones tomadas lejos de casa podían terminar cambiando la vida dentro de ella.
Tiene 33 años, nació en Nueva York y es hija de padres mexicanos. Parte de su infancia transcurrió en Camden, Nueva Jersey, hasta que su familia se trasladó a Carolina del Norte cuando ella comenzaba la escuela intermedia.
Con el paso de los años, Carolina del Norte dejó de ser simplemente el lugar al que había llegado con su familia para convertirse en su hogar.
Desde 2017 reside en el Condado de Gaston.
“Ya hemos echado raíz, como dicen, acá en Gaston, en Gastonia”, relata Moreno.

LABOR SOCIAL
Su vínculo con el servicio comunitario comenzó desde joven. Durante sus años de secundaria presidió un club dedicado a ayudar a personas con problemas de visión, una experiencia temprana de participación que posteriormente tomaría un significado diferente.
Uno de los momentos que más influyó en su trayectoria ocurrió cuando la comunidad de casas móviles donde vivía su familia en el Condado de Mecklenburg cerró.
La decisión significó tener que abandonar el lugar que consideraban su hogar y comenzar nuevamente en otro sitio. Pero para Moreno también representó descubrir cuánto pueden afectar las decisiones públicas la vida cotidiana de una familia.
“Ahí vi que las personas que están en el poder deciden sobre nuestra vida, cosas que nos puedan afectar directamente”, recuerda.
ACERCAMIENTO
Aquella experiencia la acercó al trabajo con inquilinos y residentes de comunidades de casas móviles. Comenzó a participar en esfuerzos para informar a las familias sobre sus derechos y ayudarlas a entender procesos que muchas veces pueden resultar complejos.

Con los años, su trabajo también la acercó a familias latinas que enfrentan otras barreras, entre ellas el idioma y el desconocimiento sobre los recursos disponibles.
Para Moreno, servir a la comunidad no se limita a ocupar un puesto. Es una labor que asegura continuará independientemente de hacia dónde la lleve su actual etapa profesional y política.
“De una forma u otra yo siempre voy a estar en la comunidad haciendo cosas, y así soy yo”, afirma.
PROTAGONISTA
Pero quizás uno de los capítulos más personales de su historia tiene como protagonista a su madre.
Inmigrante mexicana, recientemente logró convertirse en ciudadana estadounidense. Después de un proceso que representa un nuevo comienzo para la familia, ahora podrá ejercer por primera vez el derecho al voto.
Y su primera elección tendrá un significado especialmente personal.
“Mi mamá apenas se hizo ciudadana el mes pasado, y su primer voto va a ser para su hija”, cuenta Moreno.
Es una frase que conecta dos generaciones de una misma familia: una madre que llegó como inmigrante y una hija que ahora está de candidata a Comisionada del Condado de Gaston, en Carolina del Norte, desde donde quiere participar directamente en las decisiones de la comunidad donde establecieron sus raíces.
Para Jessica María Moreno, esa historia familiar se cruza ahora con años de trabajo comunitario y con una convicción que, asegura, permanecerá más allá de cualquier elección: continuar involucrada en la comunidad que hoy llama hogar.