CHARLOTTE, N.C. — Cuatro años después de que la escasez de personal obligara a cerrar sus instalaciones, el Centro de Detención Norte del Condado de Mecklenburg se prepara para reabrir como parte de una estrategia para aliviar la creciente sobrepoblación en la cárcel principal.
La Junta de Comisionados del Condado de Mecklenburg aprobó por unanimidad el martes 1 de septiembre una modificación al presupuesto que destina $3.2 millones para financiar la primera fase de la reapertura.
Los fondos provendrán de recursos estatales y federales, además del fondo especial de ingresos de la Oficina del Sheriff del Condado de Mecklenburg.
CAPACIDAD DE CÁRCEL
El sheriff Garry McFadden advirtió que la cárcel del condado ha alcanzado su límite operativo.
Al 1 de septiembre, la instalación principal albergaba a más de 2,200 personas, aproximadamente 400 por encima de su capacidad. La falta de espacio ha obligado a colocar camas temporales en áreas comunes para alojar a parte de la población detenida.
Funcionarios han señalado que esta situación representa un desafío tanto para la seguridad de las personas bajo custodia como para los empleados que trabajan en las instalaciones.
CAMBIOS EN FIANZAS
Parte del incremento de la población carcelaria ha sido relacionado con la implementación de la denominada “Ley de Iryna” (HB 307), legislación de Carolina del Norte aprobada después de la muerte de Iryna Zarutska.
Los cambios introducidos por la ley han influido en la manera en que determinados casos son evaluados antes del juicio, incluyendo decisiones relacionadas con las condiciones de liberación y las fianzas.
Como resultado, algunas personas acusadas de delitos graves o con antecedentes de reincidencia pueden permanecer bajo custodia durante períodos más prolongados mientras sus casos avanzan en los tribunales.
PRIMERA FASE
Los $3.2 millones aprobados permitirán cubrir operaciones esenciales del Centro de Detención Norte, entre ellas atención médica, mantenimiento de las instalaciones y alimentación.
Durante esta primera etapa, se contempla trasladar y alojar allí a aproximadamente 220 adultos, lo que permitiría reducir parte de la presión que enfrenta actualmente la cárcel principal.
El Centro de Detención Norte cuenta con una capacidad total cercana a las 800 personas, aunque la reapertura se realizará de manera gradual.
USO PARA MENORES
Funcionarios del condado también han comenzado a discutir la posibilidad de utilizar en el futuro una parte de las instalaciones para albergar a jóvenes bajo custodia del sistema de justicia juvenil.
Sin embargo, las autoridades aclararon que el plan aprobado actualmente contempla exclusivamente a personas adultas y que cualquier modificación requeriría evaluaciones y decisiones adicionales.
Los comisionados respaldaron de manera unánime los recursos para la reapertura, señalando la necesidad de enfrentar las condiciones de sobrepoblación y garantizar instalaciones adecuadas y seguras tanto para las personas detenidas como para el personal.