CHARLOTTE, NC.— Un toque de queda para menores de 18 años entrará en vigor el 1 de noviembre en toda Charlotte, como parte de un programa piloto de diez meses que busca reducir los riesgos asociados con reuniones nocturnas y hechos de violencia.
La medida, denominada Ordenanza de Protección Juvenil, establece un horario de restricción de 10:00 p. m. a 6:00 a. m., con excepciones para actividades laborales, escolares y religiosas, entre otras.
ENFOQUE
La jefa del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg (CMPD), Estella Patterson, afirmó que la prioridad será proteger a los jóvenes y promover el cumplimiento de la ordenanza.
Según explicó, los agentes no realizarán búsquedas activas de menores que incumplan el horario. Cuando encuentren a un adolescente que consideren podría estar infringiendo la medida, hablarán con él y contactarán a sus padres. El departamento comenzará con una campaña educativa antes de considerar otras acciones ante incumplimientos persistentes.
POSIBLES CONSECUENCIAS
De acuerdo con Patterson, una infracción podría derivar en una citación o un arresto dentro del sistema de justicia juvenil. Los agentes tendrán discreción para determinar cómo responder a cada situación.
Los padres también podrían enfrentar consecuencias en determinados casos si se establece que contribuyeron a la delincuencia de un menor. La jefa policial señaló que prestarán especial atención a situaciones graves o reiteradas, incluidas aquellas que involucren a niños de corta edad fuera de casa durante la noche.
Patterson insistió en que el propósito es evitar que los jóvenes ingresen al sistema de justicia penal y sufran consecuencias duraderas por errores cometidos durante la adolescencia.
La ordenanza también busca responder a preocupaciones por concentraciones masivas de adolescentes, encuentros de vehículos y otras reuniones donde, según la policía, pueden producirse episodios violentos.
SUPERVISIÓN Y EVALUACIÓN
CMPD informó que sus agentes recibieron capacitación sobre los horarios, las excepciones y la documentación de los encuentros. Patterson subrayó que no podrán detener a un joven únicamente por sospechar que está violando el toque de queda.
Los oficiales deberán completar formularios para registrar las intervenciones y permitir que el departamento examine si determinados grupos son detenidos de manera desproporcionada. CMPD prevé trabajar con una entidad externa para analizar los datos.
El Concejo Municipal recibirá informes trimestrales y una evaluación final cuando concluya el piloto, previsto para agosto.
Patterson pidió a las familias conversar sobre la medida y buscar apoyo ante dificultades de conducta. Entre los recursos disponibles mencionó el programa JADE de CMPD, que ofrece acompañamiento a jóvenes y familias mediante reuniones y seguimientos.
Foto crédito: Blake Justice