WILMINGTON, NC. — Una historia de creatividad y solidaridad está generando esperanza en Carolina del Norte, luego de que un gatito con una condición neurológica lograra dar sus primeros pasos utilizando una silla de ruedas construida con piezas de LEGO.
Rex, un gatito rescatado de apenas cuatro meses, padece hipoplasia cerebelosa, una condición neurológica conocida también como “síndrome del gato tambaleante”, que afecta la coordinación y el equilibrio. Debido a su condición, el pequeño felino nunca había podido caminar por sí mismo.
La situación comenzó a cambiar gracias a Michael Hawley, empleado de una tienda especializada en LEGO en Wilmington, quien utilizó su experiencia y creatividad para diseñar una silla de ruedas personalizada para Rex.
ALTERNATIVA DE ALTO COSTO
El equipo encargado de la rehabilitación del gatito necesitaba encontrar una forma de ayudarlo a desplazarse. Sin embargo, una silla de ruedas convencional podía costar alrededor de $1,800, según explicó Jennifer Witkowski, de la organización de rescate Miles To Go.
Además del elevado precio, existía otro inconveniente: debido a que Rex todavía está creciendo, podría dejar de utilizar una silla tradicional de ese tamaño en aproximadamente un mes y medio.
Los voluntarios conocieron el caso de otro refugio que había utilizado piezas de LEGO para fabricar un dispositivo similar y decidieron contactar a la tienda especializada donde trabaja Hawley.
El empleado aceptó inmediatamente el desafío.

Para Hawley, el proyecto también tenía un significado personal. Anteriormente había tenido un perro llamado Mr. Wiggles que padecía la misma condición neurológica que Rex y murió cuando tenía tres años.
PRIMEROS PASOS
Después de realizar varios ajustes en la estructura construida con LEGO, el dispositivo comenzó a funcionar.
Con el cuerpo sostenido por la pequeña silla y las ruedas permitiéndole desplazarse, Rex pudo comenzar a dar sus primeros pasos, un avance significativo para un animal que hasta entonces no había podido caminar.

El resultado también representó un impulso para los voluntarios que trabajan diariamente en su rehabilitación.
Witkowski explicó que uno de los momentos más difíciles de este tipo de procesos es observar cómo los animales luchan por recuperarse sin saber cuál será su futuro. El avance de Rex, señaló, representa una esperanza de que algún día pueda tener una vida más independiente.
La historia demuestra cómo una solución relativamente sencilla y creativa puede convertirse en una herramienta de rehabilitación y ofrecer nuevas posibilidades a un animal con necesidades especiales.